Renunciar a una herencia: cuándo conviene y cómo hacerlo
Qué significa renunciar
Renunciar (o repudiar) una herencia es rechazarla por completo. Quien renuncia se considera como si nunca hubiera sido heredero: no recibe bienes, pero tampoco responde de las deudas. Es una decisión seria, porque en principio es irrevocable y no permite quedarse con una parte o poner condiciones.
Cuándo conviene renunciar
- Las deudas superan los bienes y no quieres asumir riesgos.
- El patrimonio del fallecido es difícil de gestionar (negocios con avales, litigios).
- Prefieres que la herencia pase a otros herederos, como tus hijos.
- No puedes afrontar los impuestos y gastos del trámite.
Antes de decidir, reúne información: últimas voluntades, certificado de posiciones bancarias y relación de deudas.
Plazo para decidir
No hay un plazo legal general para aceptar o renunciar, pero cualquier interesado (un acreedor, otro heredero) puede pedir al notario que te comunique que tienes 30 días naturales para aceptar o repudiar. Si no respondes, la herencia se entiende aceptada pura y simplemente. Además, los plazos del Impuesto de Sucesiones corren desde el fallecimiento, así que conviene decidir cuanto antes.
Cómo se formaliza
Se hace mediante escritura pública ante notario o por escrito ante el juez. Debe ser pura, simple y total. Si el renunciante es menor o está incapacitado, se necesita autorización judicial. Conserva copia de la escritura: acredita que no eres heredero ante bancos, acreedores y Hacienda.
Efectos sobre el reparto
La parte del renunciante pasa a los demás herederos del mismo orden (acrecimiento). Sus hijos no heredan en su lugar por derecho de representación mientras haya otros herederos de su grado; solo heredan por derecho propio si todos los llamados renuncian. Esto puede modificar el orden descrito en quién hereda sin testamento.
Renunciar a favor de alguien: cuidado fiscal
Si indicas que renuncias a favor de una persona concreta, la ley lo trata como una aceptación seguida de donación: tributa el Impuesto de Sucesiones y, después, el de Donaciones. Si quieres evitarlo, la renuncia debe ser pura y simple y dejar que la ley decida quién hereda.
Errores que hacen perder la renuncia
- Aceptación tácita: cobrar un crédito, vender un bien o disponer de dinero del fallecido puede implicar que has aceptado.
- Renunciar para perjudicar a acreedores: estos pueden pedir al juez que acepten en tu nombre hasta cubrir su deuda.
- Renunciar sin información: sin conocer el valor real, podrías perder una herencia que sí era positiva.
Alternativas a renunciar
Si tu miedo son las deudas, la opción intermedia es aceptar a beneficio de inventario: recibes los bienes y solo respondes con ellos. En caso de vivienda con préstamo, mira heredar una vivienda con hipoteca.
Preguntas frecuentes
¿Puedo arrepentirme? Solo en casos muy limitados, como vicios del consentimiento (error o engaño).
¿Qué pasa con los bienes que ya cobré? Si hubo actos de aceptación, la renuncia posterior puede ser ineficaz.
¿Tengo que pagar impuestos si renuncio? La renuncia pura no tributa por Sucesiones, pero consulta tu caso con un asesor.